El papa León XIV cerró este lunes 28 de septiembre de 2026 en Metz, en el noreste de Francia, una visita de cuatro días al país con un mensaje dirigido a toda Europa: volver a sus raíces cristianas y, al mismo tiempo, abrirse a los migrantes.
En el Centro de Conferencias Robert Schuman, ante unas 1.200 personas, el pontífice pidió ayudar a los migrantes a «entrar de forma segura y legal» y a integrarse en la comunidad «como si fueran parte de la propia familia», según la traducción de su discurso publicada por el National Catholic Register.
El mensaje del papa León XIV a Europa
El encuentro se tituló «A las raíces de Europa, por la paz y la unidad». Asistieron el presidente francés, Emmanuel Macron; el príncipe Alberto II y la princesa Charlène de Mónaco; los grandes duques Guillermo y Estefanía de Luxemburgo, además de obispos y líderes europeos.
«Debemos comprender el significado histórico de lo que está ocurriendo: un encuentro sin precedentes entre pueblos y culturas, que nos llama a redescubrir nuestras raíces de formas nuevas y creativas, escuchando con atención a los demás», dijo el papa.
También recordó a Robert Schuman, uno de los padres de la integración europea, que «vivió una época de fronteras en constante movimiento» y ayudó a sentar las bases de una Europa consciente de la urgencia de «derribar los muros que la dividían». Y advirtió que «invocar el nombre de Dios para legitimar la violencia o la opresión es una profanación».
Fue la primera visita de un papa a Metz desde la de Juan Pablo II, en 1988. La agenda del día terminaba con una misa en la catedral de San Esteban, a las 09:00 de Ecuador, y el regreso a Roma.
Cuatro días intensos
La visita, la primera de Estado de un papa a Francia en 18 años, tuvo momentos de gran convocatoria, según la cobertura de EWTN News:
- Jueves 25: vísperas en Notre Dame, discurso ante la Unesco sobre la inteligencia artificial y vigilia con unos 80.000 jóvenes en el Stade de France.
- Viernes 26: misa con cerca de 800.000 personas en la plaza de la Concordia, en París.
- Sábado 27: en Lourdes, reunión privada de casi dos horas con siete víctimas de abusos cometidos por clérigos, y misa con más de 150.000 peregrinos.
En Lourdes, el papa León XIV pidió a los obispos «máxima vigilancia» ante los abusos y habló contra la eutanasia: «Matar a los enfermos no es compasivo ni normal».
Ante la Unesco había planteado una pregunta de fondo sobre la tecnología: «¿Qué significa ser humano?». En París, dijo a los fieles que «ninguno de nosotros es solo un número o un registro, sino una persona única e irrepetible».
En total, cerca de 1,3 millones de fieles participaron en los actos de la visita. Más noticias del mundo en la sección Internacional de Radio Forever.



















