Un altercado ocurrido durante un partido de la UEFA Nations League terminó derivando en una controversia política que alcanzó al lateral del Liverpool Milos Kerkez y a su padre, Sebastijan. Ambos fueron incorporados a la base de datos del polémico portal ucraniano Myrotvorets, donde son señalados por supuestamente apoyar la agresión rusa contra Ucrania.
La historia comenzó el 25 de septiembre de 2026, cuando Hungría perdió 1-0 ante Ucrania en Budapest. Durante los minutos finales se produjo un enfrentamiento entre jugadores de ambas selecciones después de la expulsión de Oleksandr Nazarenko. Kerkez intervino en una discusión entre su capitán Dominik Szoboszlai y Viktor Tsygankov, terminó enfrentándose al futbolista ucraniano y recibió una tarjeta amarilla.
Sin embargo, el episodio que multiplicó la controversia ocurrió después del partido.
El padre del futbolista publicó en Instagram imágenes de la pelea acompañadas por “Russian Paradise”, canción del grupo ruso de rap AK-47. La publicación provocó indignación en sectores ucranianos y posteriormente tanto el jugador como su padre aparecieron en Myrotvorets.
¿Qué ocurrió realmente en el Hungría-Ucrania?
El encuentro correspondía al Grupo B2 de la Nations League.
Ucrania ganó 1-0 en el Puskás Aréna gracias a un gol de Danylo Sikan al minuto 42.
La tensión aumentó considerablemente en el cierre.
Oleksandr Nazarenko fue expulsado, se produjo una discusión multitudinaria y Kerkez intervino en defensa de Szoboszlai. Las imágenes de Associated Press muestran al lateral húngaro y al capitán enfrentándose con Tsygankov durante la pelea.
El incidente dentro de la cancha, por sí solo, parecía una de las habituales confrontaciones que pueden producirse en los minutos finales de un partido caliente.
La situación cambió con lo ocurrido fuera del estadio.
La publicación del padre de Kerkez encendió la polémica
Sebastijan Kerkez compartió posteriormente un video o imagen del altercado protagonizado por su hijo.
Como música eligió “Russian Paradise”.
Ese detalle resultó especialmente sensible por el contexto de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Medios ucranianos señalaron que la publicación fue interpretada como una provocación y como una muestra de simpatía hacia Rusia. Poco después, Myrotvorets incorporó al futbolista y a su padre a su base de datos.
El portal los acusa de apoyar la agresión rusa y de participar en lo que denomina acciones de “agresión humanitaria” contra Ucrania. Esa es la acusación publicada por Myrotvorets, no una conclusión independiente ni una resolución judicial.
Importante: no es una lista oficial del Gobierno de Ucrania
Este punto resulta fundamental.
Myrotvorets existe desde 2014 y recopila datos sobre personas que sus administradores consideran prorrusas o enemigas de Ucrania.
Pero no es una base administrada oficialmente por el Gobierno ucraniano.
Telex explica que su estructura y responsables actuales son poco transparentes y recuerda que el propio Volodímir Zelenski sostuvo en el pasado que el portal no depende de la Presidencia ucraniana.
Por eso, afirmar simplemente que “Ucrania declaró enemigos a Kerkez y su padre” sería impreciso.
La formulación correcta es:
Kerkez y su padre fueron incluidos por Myrotvorets en una base que identifica a determinadas personas como “enemigos de Ucrania”.
No existe, en las fuentes revisadas, una sanción oficial del Estado ucraniano contra el jugador.
Kerkez rompió el silencio: “Nunca he apoyado ninguna agresión”
El futbolista respondió públicamente a la controversia.
Después del triunfo de Hungría ante Georgia, Kerkez aseguró que nunca ha respaldado ninguna forma de agresión y explicó que su intervención durante el encuentro contra Ucrania tuvo únicamente una motivación deportiva.
“Nunca he apoyado ni apoyo ningún tipo de agresión”, declaró al medio húngaro Telex.
El lateral explicó que se involucró en la discusión porque quería defender a Szoboszlai, compañero suyo en la selección y también en Liverpool.
Según Kerkez, habría reaccionado igual independientemente de cuál hubiese sido el rival.
“Mi padre no soy yo”
El jugador también intentó separar sus propias acciones de la publicación realizada por su padre.
Kerkez fue especialmente claro:
“Mi padre no soy yo”.
Añadió que no puede hacerse responsable de las decisiones o publicaciones realizadas por Sebastijan.
Esa declaración resulta importante porque la publicación acompañada por la canción rusa fue realizada desde la cuenta de su padre, no desde las redes sociales del futbolista.
Hasta ahora no existe evidencia en las fuentes consultadas de que Milos haya publicado personalmente mensajes apoyando la invasión rusa.
El caso terminó provocando una reacción política en Hungría
La inclusión del jugador en Myrotvorets trascendió rápidamente el fútbol.
Dirigentes húngaros calificaron el episodio como inaceptable y reclamaron que las autoridades ucranianas se distanciaran públicamente de la inclusión de ciudadanos húngaros en este tipo de bases.
La ministra de Exteriores húngara, Anita Orbán, manifestó posteriormente su rechazo a la estigmatización, inclusión en listas o posibles amenazas contra ciudadanos húngaros.
La controversia adquirió así una dimensión diplomática muy superior a la escena que la originó dentro del terreno de juego.
De una tarjeta amarilla a una crisis completamente distinta
La secuencia resulta llamativa:
25 de septiembre: Hungría pierde 0-1 ante Ucrania.
Minutos finales: se produce una pelea entre jugadores.
Kerkez interviene y recibe amarilla.
Después del partido: su padre comparte el enfrentamiento acompañado por “Russian Paradise”.
Myrotvorets incorpora posteriormente a ambos en su base.
Kerkez rechaza públicamente cualquier respaldo a la agresión.
Autoridades húngaras reaccionan contra la inclusión.
En cuestión de días, una escena futbolística había terminado mezclando deporte, redes sociales, guerra y diplomacia.
Kerkez siguió jugando y hasta marcó con Hungría
La polémica tampoco detuvo inmediatamente su actividad deportiva.
Un día después de que trascendiera su inclusión en la base, Kerkez fue protagonista de la victoria 1-0 de Hungría contra Georgia y marcó el gol ganador.
Tras ese encuentro fue precisamente cuando decidió responder públicamente a las acusaciones.
Su mensaje buscó separar dos situaciones:
lo ocurrido sobre el césped, que describió como una defensa de su compañero;
y las acciones posteriores de su padre, sobre las cuales dijo no tener responsabilidad.
¿Qué es Myrotvorets?
Myrotvorets —cuya traducción aproximada es “Pacificador”— apareció durante el conflicto iniciado en 2014 entre Ucrania y Rusia.
Su base recopila nombres, datos e información sobre personas que sus responsables consideran vinculadas al separatismo, a Rusia o a actividades contrarias a los intereses ucranianos.
Su funcionamiento ha generado controversias durante años.
La clave para entender el caso Kerkez es que no debe confundirse esa base con una sanción oficial emitida por el Gobierno ucraniano.
Ese matiz cambia completamente el alcance real de la noticia.
El verdadero “dato oro”: no fue solamente por el partido
El titular inicial puede hacer pensar que todo ocurrió únicamente porque Kerkez discutió con un jugador ucraniano.
La investigación muestra algo diferente.
El enfrentamiento dentro del campo fue el origen visual del conflicto, pero la publicación posterior de su padre utilizando una canción rusa fue el elemento que convirtió el episodio en una controversia política.
Por eso, reducir la historia a “lo declararon enemigo por pelear durante un partido” elimina una parte fundamental del contexto.
Hubo tres pasos distintos:
pelea en el campo → publicación del padre → inclusión en Myrotvorets.
Ese orden explica mejor cómo un incidente de Nations League terminó generando repercusiones fuera del fútbol.
¿Puede tener consecuencias deportivas?
Por ahora, no existe una sanción anunciada por UEFA o FIFA relacionada específicamente con su inclusión en Myrotvorets.
La tarjeta recibida contra Ucrania pertenece al ámbito disciplinario normal de la Nations League.
Tampoco existe en las fuentes consultadas una prohibición oficial del Gobierno ucraniano que impida al futbolista disputar encuentros internacionales.
La consecuencia más relevante hasta ahora ha sido reputacional y política.
Kerkez tuvo que explicar públicamente su posición y autoridades húngaras terminaron interviniendo en la controversia.
Un problema que supera al fútbol
El caso demuestra cómo una acción aparentemente menor puede adquirir otra dimensión cuando intervienen redes sociales y un conflicto internacional activo.
La pelea terminó cuando terminó el partido.
La publicación posterior no.
La utilización de una canción rusa en una imagen vinculada directamente a un encuentro contra Ucrania fue interpretada en un contexto completamente distinto al deportivo.
Kerkez ahora intenta separar su figura de esa lectura.
Su defensa es sencilla:
no apoya ninguna agresión, actuó para proteger a un compañero y no puede responder por las publicaciones de su padre.
Myrotvorets, sin embargo, mantiene otra interpretación.
Y así, un partido de Nations League terminó colocando al lateral del Liverpool en medio de una controversia que ya no se discute únicamente en las páginas deportivas.




















