La temporada seca vuelve a encender la Sierra. Este martes 6 de octubre de 2026, los bomberos atendieron incendios forestales en Ambato, Guamote y Cuenca, en una jornada que llevó a las autoridades de Cuenca a lanzar un llamado directo a la ciudadanía: «Basta de incendios forestales», informó El Universo.
Ambato: siete hectáreas en Apagua
En el caserío Apagua, de la parroquia Ambatillo, en Ambato, la alerta llegó a las 11:20. Hasta las 20:30 se estimaban siete hectáreas afectadas, según el ECU 911, citado por Primicias.
- 25 bomberos de Ambato, de las compañías X1, X2 y X3, con apoyo de Cevallos.
- Tanqueros de agua y una ambulancia del Ministerio de Salud.
- Un Puesto de Mando Unificado del ECU 911 y monitoreo con cámaras.
No fue el único foco en Ambato ese día. Según Vistazo, otro incendio forestal en Quisapincha también movilizó a los bomberos del cantón, con un acceso difícil que complicó las labores.
Guamote: reactivación en la vía a Cebadas
En Chimborazo, los bomberos atendieron la reactivación de un incendio forestal en la vía a Cebadas, en el cantón Guamote. No se informó la superficie afectada.
Cuenca: cinco emergencias en un día
En Cuenca, los bomberos atendieron cinco incendios forestales en Cotapamba, Tarqui, Ucubamba, Sidcay y Turi. En Cotapamba recibieron apoyo de los bomberos de Girón.
El jefe de los bomberos de Cuenca, el capitán Sixto Heras, describió la dificultad del trabajo: «Tenemos que hacer un gran esfuerzo para llegar a la cumbre, apagarlo desde la parte baja». El terreno empinado, el trabajo manual y los cambios en la dirección del viento complican el control de las llamas.
Heras cerró con un pedido a la población: «Basta de incendios forestales», para que nadie encienda fuego en zonas de vegetación.
Cómo prevenir los incendios forestales
- No hacer quemas agrícolas ni de basura en temporada seca.
- No dejar fogatas encendidas ni lanzar colillas de cigarrillo.
- No abandonar botellas o vidrios en el campo.
- Llamar al 911 apenas se vea humo o fuego.
La mayoría de los incendios forestales en la Sierra tienen origen humano, y su daño a los páramos y fuentes de agua puede tardar años en recuperarse. En temporada seca, una chispa basta. Más en Comunidad.



















