El arco marino Hōlei, una de las formaciones naturales más conocidas del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái, colapsó en el océano Pacífico después de permanecer durante aproximadamente 550 años frente a la costa sur de la Isla Grande.
La estructura, de unos 27 metros de altura, se formó a partir de antiguos flujos de lava y de un proceso de erosión que modificó progresivamente los acantilados volcánicos de esta zona de Hawái.
¿Cuándo colapsó el arco Hōlei?
El Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos (NPS) confirmó la desaparición de la formación, aunque señaló que no fue posible determinar el momento exacto del derrumbe.
El arco todavía permanecía en pie el 23 de septiembre, antes del cierre temporal del parque debido al paso de la tormenta tropical Nolo. Cuando las instalaciones reabrieron el 28 de septiembre, el Hōlei ya había colapsado.
El NPS publicó imágenes del lugar para mostrar el cambio registrado en el paisaje antes y después de la desaparición de la estructura.
La erosión provocó el colapso
La caída del Hōlei forma parte del proceso natural de transformación de la costa volcánica de Hawái. Durante siglos, el oleaje y la erosión fueron debilitando progresivamente la roca.
El arco se había formado mediante un proceso de erosión diferencial, en el que las zonas más débiles de la roca se desgastaron con mayor rapidez. Con el paso del tiempo, las olas ampliaron las cavidades existentes en el acantilado hasta generar la característica abertura que convirtió al Hōlei en una formación reconocida del parque.
Los responsables del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái habían advertido previamente que el arco era una estructura temporal y que eventualmente podía desaparecer debido a la acción constante del océano.
El paisaje de Hawái continuará cambiando
El NPS explicó que la desaparición del Hōlei no representa el final de la transformación de esta zona. La erosión costera continuará modificando los acantilados y, con el paso del tiempo, podrá generar nuevas formaciones geológicas.
Las autoridades también recordaron a los visitantes que deben respetar las zonas restringidas y mantenerse alejados de los bordes de los acantilados, debido al riesgo de desprendimientos y caídas en esta costa expuesta al oleaje del Pacífico.



















