Uno de cada diez universitarios latinoamericanos dice haber perdido concentración en sus estudios por las apuestas en línea. Así lo indica un estudio con más de 9.200 estudiantes mayores de 18 años de América Latina, difundido este martes 20 de octubre de 2026 por Primicias.
La investigación, titulada «Factores sociodemográficos asociados con el impacto autopercibido de las apuestas en línea en América Latina», la firman Esteban Ortiz Prado y Juan S. Izquierdo.
Los efectos de las apuestas en línea
- 9,12 % reportó menor concentración en sus estudios.
- Cerca del 5 % dijo que bajaron sus calificaciones.
- Cerca del 4 % reconoció haber faltado a clases.
- El 30,5 % siguió apostando pese a las consecuencias negativas.
Publicidad y celular
El 62 % de los encuestados dijo haber visto publicidad de apuestas, y más del 65 % señaló las redes sociales como el canal. Entre quienes apuestan, el 87 % lo hace desde el celular. «El celular está en manos de todas las personas, todo el tiempo, a toda hora y te bombardean de publicidad», advirtió Esteban Ortiz, médico investigador y especialista en salud pública.
Por qué apuestan
Los estudiantes que apuestan dijeron hacerlo por diversión (64 %), para ganar dinero (61 %) y para escapar del estrés (15 %). El 34 % perdió el autocontrol de forma ocasional y más del 20 % ocultó sus apuestas a personas cercanas. Cerca del 40 % intentó reducir o dejar de apostar, pero solo el 5 % buscó ayuda profesional.
Ortiz describió la justificación habitual de quien apuesta: «Sigo yendo a clases, mi mamá me quiere, tengo mi novia, yo no soy un ludópata».
Una advertencia
Los resultados son autodeclarados por los estudiantes y el propio estudio advierte que no prueban que las apuestas causen estos problemas. En Ecuador, según el Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado citado por Primicias, hay unos 1,5 millones de cuentas vinculadas a operadores legales de apuestas. Quien sienta que no puede controlar sus apuestas puede buscar ayuda en los servicios de salud mental. Más noticias en Polideportivo.




















