El Club Olimpia de Paraguay confirmó el cierre del ciclo del entrenador Éver Hugo Almeida, quien dirigirá su último partido en el Torneo Clausura frente a 2 de Mayo. Con esta decisión, el Decano pone fin a una etapa marcada por constantes cambios técnicos, dificultades deportivas y la necesidad urgente de iniciar una reestructuración profunda para mejorar su rendimiento competitivo.
El comunicado oficial del club destacó el compromiso y la entrega de Almeida, a quien describieron como una “gloria histórica” de la institución. Su figura está fuertemente ligada al sentimiento franjeado, tanto por su exitosa trayectoria como arquero del club y de la selección paraguaya, como por sus logros en el banquillo, entre ellos llevar a Olimpia a la final de la Copa Libertadores 2013, donde cayó ante Atlético Mineiro.
Almeida asumió la dirección técnica el 27 de agosto, reemplazando al argentino Ramón Díaz, en un intento por corregir el rumbo de un equipo que atravesaba un momento crítico en la tabla de posiciones. Antes de él, otros dos entrenadores argentinos, Fabián Bustos y Martín Palermo, también pasaron sin lograr estabilizar el rendimiento del plantel. Esta seguidilla de cambios evidencia un periodo especialmente complejo para el club, que no logró mantener continuidad ni consolidar una idea futbolística.
Actualmente, Olimpia se ubica en la séptima posición con 25 puntos en el Clausura, a una distancia considerable del líder Cerro Porteño, que suma 43 unidades y compite por el título con Guaraní, que tiene 42. Este rendimiento irregular explica la decisión de la directiva de apostar por un nuevo enfoque y un rediseño completo del proyecto deportivo.
En su comunicado, la institución invitó a la afición a despedir a Almeida en su último partido, reconociendo su papel clave en un periodo de transición. La salida del experimentado técnico marca el inicio de una fase diferente, orientada hacia un proceso estructural más sólido y planificado.
Olimpia anunció que comenzará oficialmente su Proyecto Fútbol 2026, una estrategia integral que busca modernizar la metodología de trabajo y unificar procesos entre el primer equipo y las divisiones formativas. El plan contempla la implementación de nuevas estructuras técnicas, el fortalecimiento de la cantera, un enfoque metodológico uniforme y una visión a largo plazo que permita al club recuperar protagonismo a nivel nacional e internacional.
Este proyecto pretende sentar las bases de un modelo sostenible, con una planificación que abarque desarrollo juvenil, identidad futbolística, gestión del rendimiento y uso estratégico de recursos humanos y deportivos. Con ello, el Decano busca retornar a los primeros planos y dejar atrás una de las temporadas más inestables de los últimos años.





















