El rey Haakon VIII de Noruega juró este martes la Constitución ante el Storting, el Parlamento noruego, en una ceremonia que marca uno de los primeros actos oficiales de su nuevo reinado, apenas cuatro días después de la muerte de su padre, Harald V, a los 89 años.
Ante los representantes del Parlamento, el nuevo monarca se comprometió a gobernar Noruega respetando la Constitución y las leyes del país. El acto representa una tradición fundamental de la monarquía noruega y refuerza el vínculo institucional entre la Corona y el Parlamento.
Haakon VIII inicia una nueva etapa para la monarquía noruega
Durante la ceremonia, Haakon VIII expresó su esperanza de mantener la buena relación que sus antecesores, Harald V, Olav V y Haakon VII, mantuvieron con el Storting. El nuevo rey también destacó la importancia de afrontar los desafíos que tendrá Noruega durante los próximos años.
El monarca estuvo acompañado por su hija, la princesa heredera Ingrid Alexandra, quien ocupa un papel central en la sucesión de la Corona noruega. La princesa también deberá realizar un juramento constitucional ante el Parlamento, aunque en su caso será presentado por escrito.
La ceremonia contó además con la presencia de la reina Sonja, viuda de Harald V, el príncipe Sverre Magnus, el primer ministro Jonas Gahr Støre y numerosos parlamentarios y miembros del Gobierno.
La reina Mette-Marit estuvo ausente
La reina Mette-Marit, esposa de Haakon VIII, no pudo asistir a la ceremonia debido a complicaciones relacionadas con su recuperación tras un trasplante de pulmón realizado en junio. La Casa Real informó que debía permanecer bajo observación médica.
La ausencia se produjo en medio de una jornada especialmente significativa para la familia real noruega, que atraviesa el duelo por el fallecimiento de Harald V y el comienzo del nuevo reinado.
Una tradición constitucional de Noruega
El juramento del rey ante el Storting forma parte de una tradición establecida por la Constitución de Noruega. El antecedente más reciente ocurrió en 1991, cuando Harald V prestó juramento pocos días después de la muerte de su padre, Olav V.
Tras la ceremonia, los asistentes entonaron “Kongesangen”, el himno real noruego. El acto también estuvo acompañado por homenajes a Harald V, quien permaneció durante 35 años en el trono y fue recordado por el Parlamento como una figura de continuidad, estabilidad y unidad nacional.
El nuevo rey llegó al Storting desde el Palacio Real en un Lincoln Continental descapotable de 1966, vehículo utilizado anteriormente en importantes acontecimientos de la familia real. Miles de ciudadanos se concentraron en las calles de Oslo para acompañar el recorrido de Haakon VIII durante el inicio de su reinado.




















