Las avenidas Machala y Quito en el centro de Guayaquil registran una notoria acumulación de locales cerrados, clausurados y terrenos vacíos, según reportó este martes el diario El Universo. El panorama comercial de estas arterias viales se ha deteriorado en los últimos meses, afectando de manera directa a los establecimientos que todavía operan en la zona urbana.
Impacto en los negocios de las avenidas Machala y Quito
Los comerciantes que mantienen sus puertas abiertas enfrentan dificultades económicas severas debido al éxodo comercial. Gloria Cabrera, dueña de una tienda de ropa en el sector, reportó una caída de ingresos del 50% o más frente a años anteriores, de acuerdo con la información difundida por el medio citado. A esta situación se suman las acciones de control por parte de las autoridades municipales y de socorro.
El Cuerpo de Bomberos clausuró 14 establecimientos el pasado 15 de septiembre de 2026 por falta de medidas de seguridad contra incendios. Los afectados señalan que el problema va más allá de las inspecciones técnicas y responde a factores estructurales que complican la sostenibilidad económica de los negocios tradicionales en Guayaquil.
Causas del deterioro comercial
Entre los motivos que explican esta crisis, los vendedores mencionan la falta de estacionamientos para los clientes, el cierre de negocios ancla como la agencia del Banco Guayaquil, y los elevados arriendos que rondan los USD 1.500 mensuales. También se apunta a la saturación del mercado local por la concentración de comercios que venden exactamente lo mismo, lo que reduce las opciones de atraer a nuevos compradores.
Ante este escenario adverso, surgen propuestas desde el sector afectado para intentar revertir la tendencia negativa. Angel Cantos, comerciante de la zona, declaró al medio impreso que «la única forma es agregar locales diferentes que ofrezcan algo nuevo». La reactivación de estas zonas urbanas continúa siendo un desafío pendiente para la economía local y para la sección de Guayaquil de este medio.
Factores pendientes de análisis
La falta de un plan integral de revitalización urbana mantiene en incertidumbre a los arrendatarios y propietarios que aún operan en el centro. La ausencia de incentivos tributarios o comerciales agrava la situación de los negocios que intentan sobrevivir en medio de la crisis económica y de seguridad que atraviesa el país, temas que se pueden consultar en la sección de Economía.



















