El presidente Daniel Noboa aseguró este lunes 5 de octubre de 2026 que la captura de los llamados «capos invisibles», los cabecillas que manejaban las estructuras criminales desde la sombra, redujo en 35 % las extorsiones en Quito y Guayaquil. Lo dijo en una entrevista con Radio Centro.
En la misma conversación, recogida también por Expreso, el mandatario habló de una caída de «más del 30 %» en las extorsiones en las dos principales ciudades del país.
Quiénes son los capos invisibles
Noboa no dio nombres. Sí detalló que algunos de estos cabecillas fueron capturados durante el toque de queda, que varios se encontraban en la isla Mocolí, en Samborondón, y que fueron identificados como representantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la organización mexicana.
Su explicación del efecto fue directa: «Cuando atacas las estructuras criminales desde arriba, los de abajo tienen que buscar la forma de sostenerse».
La estrategia, según el presidente, se concentra en la captura o muerte de los cabecillas y en «atacar las economías criminales», es decir, el dinero que sostiene a las bandas.
Homicidios: la semana más baja del año
El jefe de Estado afirmó que la semana anterior se registraron 117 homicidios intencionales, la cifra más baja de 2026, y que durante los 15 días de toque de queda las muertes violentas cayeron 30 %. En Guayaquil, según las cifras oficiales que citó, se ejecutaron 858 operaciones y se incautaron 2 toneladas de droga.
El dato que sigue pesando es el de los menores: entre enero y agosto de 2026 hubo 430 muertes violentas de personas de menos de 18 años, una cifra que refleja el reclutamiento de niños y adolescentes por parte de las bandas.
Cooperación con Colombia
Noboa vinculó parte de los resultados a la coordinación con Colombia y a la iniciativa regional Escudo de las Américas contra el narcotráfico. El objetivo, dijo, es que el país vecino no sea refugio para cabecillas ecuatorianos.
Según el mandatario, la coordinación busca que los cabecillas no encuentren casas ni refugio al otro lado de la frontera.
También mencionó un repunte del 12 % en el consumo local, que atribuyó a la mejora en la seguridad.
Las cifras de la caída de extorsiones fueron dadas por el presidente y aún no tienen un informe desagregado publicado por la Policía. Para los comerciantes y transportistas de Guayaquil, víctimas frecuentes de las «vacunas», el anuncio sobre los capos invisibles se medirá en la calle. Más en Seguridad.




















