Un violento ataque armado ocurrido en el centro de Huaquillas dejó como saldo la muerte de una pareja y la milagrosa supervivencia de un bebé de 38 semanas de gestación, en un hecho que ha generado profunda consternación en la frontera sur del país.
El crimen se registró alrededor de las 22:00 del lunes 23 de febrero, en un local de parrilladas ubicado en las calles Juan Montalvo y avenida La República. Según versiones preliminares, un hombre vestido de negro ingresó al establecimiento y disparó directamente contra William Patricio Chaluiza Vega, quien falleció en el lugar producto de múltiples impactos de bala. En el mismo ataque resultó gravemente herida su esposa, Jenifer Karen Camacho Merchán, quien se encontraba en la etapa final de su embarazo.
Tras el atentado, Jenifer fue trasladada de urgencia al hospital básico de Huaquillas, pero debido a la gravedad de su estado fue derivada a la maternidad del cantón Santa Rosa. Pese a los esfuerzos del personal médico, la mujer falleció horas después. No obstante, los especialistas lograron realizar un procedimiento obstétrico de emergencia que permitió salvar la vida del bebé, quien permanece bajo cuidados especializados.
Familiares cercanos relataron que la pareja se encontraba cenando junto a otros parientes, mientras una niña pequeña se había quedado en casa. Minutos después del ataque, una llamada telefónica alertó a la familia sobre lo ocurrido, desatando escenas de angustia y desesperación.
Un informe policial señala que William Chaluiza se dedicaba al comercio de ropa entre Huaquillas y la región Sierra, actividad por la cual habría recibido amenazas vinculadas a extorsiones. Según allegados, el comerciante se negó a pagar las exigencias económicas, situación que ahora forma parte de las principales hipótesis investigativas.
Trabajadores del restaurante confirmaron que el atacante no medió palabra y huyó rápidamente del lugar. Debido a que vestía gorra y ropa oscura, no fue posible identificar sus rasgos. El hecho ocurrió a pocos metros de dependencias judiciales y en una zona altamente comercial, lo que ha incrementado la preocupación de comerciantes y residentes ante el avance de la violencia criminal en el cantón.

