Un amplio despliegue policial denominado operativo Apolo 7 dejó como resultado la aprehensión de trece personas durante múltiples intervenciones realizadas en sectores considerados estratégicos para combatir el crimen organizado en Guayaquil y Durán. La acción fue ejecutada por unidades especializadas de la Policía Nacional del Ecuador como parte de una estrategia enfocada en debilitar estructuras delictivas vinculadas a extorsiones, secuestros y asaltos.
Las intervenciones comenzaron durante la noche del jueves 19 de febrero y continuaron la mañana siguiente, sumando más de 30 operativos simultáneos en zonas como Nueva Prosperina y varios sectores de Durán. Según informó el comandante policial Pablo Dávila, el objetivo principal fue afectar directamente la operatividad de organizaciones criminales que mantienen presencia en estas áreas.
Entre los grupos investigados se encuentran Los Tiguerones, Chone Killer, Los Águilas y Los Choneros, señalados por su presunta participación en actividades ilícitas que afectan de manera directa a comerciantes y ciudadanos.
Durante los allanamientos, los agentes decomisaron armas de fuego, municiones, dinero en efectivo y motocicletas, además de recuperar enseres que habrían sido sustraídos de un inmueble. Estos hallazgos fortalecen las investigaciones abiertas y permiten identificar posibles conexiones entre los detenidos y delitos recientes registrados en la zona.
Las autoridades destacaron que el operativo forma parte de una nueva estrategia basada en inteligencia policial y colaboración ciudadana. A nivel nacional se han instalado aproximadamente 9.000 códigos QR que permiten a la población entregar información de manera anónima, facilitando la identificación de sospechosos y la planificación de futuras intervenciones.
El despliegue policial se realizó en medio de un contexto marcado por hechos violentos recientes. En el sector Las Orquídeas, al norte de la ciudad, cuatro hombres fueron baleados, mientras que en Durán se reportó otro ataque armado que dejó tres víctimas. Las unidades especializadas continúan las investigaciones para determinar las causas y responsables, analizando diversas hipótesis relacionadas con disputas entre organizaciones criminales.
La Policía mantiene presencia operativa en los sectores intervenidos con el objetivo de reforzar controles y evitar la reorganización de estructuras delictivas, mientras avanzan las investigaciones judiciales contra los aprehendidos.

