Un problema detectado tras Artemis I
La NASA confirmó un fallo relevante en el escudo térmico de la cápsula Orion, detectado luego del regreso de la misión Artemis I. Este sistema es clave para proteger a los astronautas durante la reentrada a la Tierra, una de las fases más críticas de cualquier misión espacial.
El escudo está compuesto por una estructura de titanio recubierta por bloques de Avcoat, un material diseñado para resistir temperaturas extremas de hasta 2.760 grados Celsius. Sin embargo, durante el descenso, los ingenieros observaron un comportamiento inesperado en este material.
El fallo en el escudo térmico
Durante la reentrada, los gases atrapados dentro del Avcoat se expandieron debido al intenso calor, lo que provocó el desprendimiento de fragmentos carbonizados. Este fenómeno redujo la eficiencia del escudo térmico, generando preocupación sobre su desempeño en misiones tripuladas.
Aunque Artemis I no llevaba astronautas, el hallazgo encendió alertas dentro del programa Artemis, ya que la integridad del escudo es esencial para garantizar la seguridad humana en el espacio.
Cambios en Artemis II para reducir riesgos
Para la misión Artemis II, la NASA implementará una modificación clave en la maniobra de reentrada. En lugar de utilizar un perfil de “rebote” en la atmósfera, la cápsula ingresará con un ángulo más pronunciado.
Este ajuste busca reducir el tiempo de exposición al calor extremo, disminuyendo así la probabilidad de que el escudo térmico sufra daños similares. Durante esta fase, la nave alcanzará velocidades cercanas a los 38.000 km/h, generando una envoltura de plasma que interrumpe las comunicaciones durante varios minutos.
Fase final y amerizaje
Tras superar la reentrada, el sistema de paracaídas se despliega en etapas para desacelerar la cápsula hasta menos de 32 km/h antes de su amerizaje en el océano Pacífico. Esta secuencia es crucial para asegurar un descenso controlado y seguro.
El regreso está previsto para el 10 de abril, frente a la costa de San Diego, y será una prueba determinante para validar los ajustes realizados al sistema.

