Durante la tarde de este jueves 19 de febrero, una fuerte lluvia se registró en Guayaquil, generando calzadas mojadas, tránsito lento y acumulación de agua en varios sectores estratégicos de la ciudad. El evento climático se presentó de manera repentina y se extendió por varios minutos, afectando principalmente zonas del norte y centro urbano.
A través de las cámaras de vigilancia del ECU 911, se pudo constatar el estado resbaladizo de la calzada en distintas arterias viales, lo que obligó a conductores y peatones a extremar precauciones. La reducción de visibilidad y el aumento del tráfico marcaron la jornada vespertina.
Según información de la Coordinación Zonal 5 y 8, la precipitación se concentró con mayor intensidad en sectores como la avenida Francisco de Orellana y la avenida Malecón, zonas con alto flujo vehicular y comercial. En estos puntos se reportó circulación lenta debido al pavimento mojado y a la acumulación temporal de agua lluvia.
Usuarios también informaron que la lluvia fue más intensa en áreas cercanas a la autopista Narcisa de Jesús, Pascuales y la avenida Pedro Menéndez Gilbert, donde el aguacero se mantuvo constante durante varios minutos. En algunos tramos se formaron pequeños encharcamientos, especialmente en calles secundarias y accesos barriales.
La precipitación no solo afectó a Guayaquil, sino que se extendió a cantones aledaños como Samborondón, Daule y Durán, donde también se registraron lluvias de moderada a fuerte intensidad. En estas localidades se reportaron condiciones similares, con vías mojadas y tránsito precautorio.
La empresa pública Segura EP, del Municipio de Guayaquil, informó que hasta las 19:15 se activaron protocolos de monitoreo. Unidades de Interagua y Emapag se desplegaron en sectores como la avenida Quito y Vélez, avenida Quito y Aguirre, barrio Orellana, calle Luis Urdaneta y José Mascote, avenida Quito y Sucre, y la calle Luque y García Moreno, para verificar el sistema de drenaje.
Hasta ese momento, las autoridades indicaron que no se registraron caídas de árboles, postes, inundaciones, deslizamientos ni vendavales, manteniéndose la situación bajo control.
Por su parte, el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar) informó que para las 20:44 se preveía pleamar con un nivel de 5,13 metros, por lo que las unidades de monitoreo permanecieron en alerta permanente ante posibles efectos combinados de lluvia y marea alta.

