aras del cumplimiento de su deber al ser asesinados por las mafias de minería ilegal en la zona del Alto Punino. En un hecho que nos duele a la mayoría de ecuatorianos. Mucho más cuando conocemos ahora, que sólo en esa zona las mafias se han apoderado de 1422 hectáreas, y que en tres parques nacionales han causado deforestación y destrucción ambiental, y que han desplazados a las comunidades. Resultados que no pudieron darse sin la complicidad de varias instancias de funcionarios públicos y de las leyes flexibles de nuestro país.
Los nombres de los once soldados fallecidos quedarán grabados en la memoria del país y en la lucha contra la delincuencia organizada y narcoterrorista. En el momento en que logre vencer al mal en el país se deberá recordar los nombres de los Tenientes José Luis Iza Sánchez y Jorge Alexander Andrade Bastidas; del Sargento segundo Héctor Marcelo Mullo Bravo; del Cabo primero Walter Willian Andrango Toapanta; de los Cabo segundo Diego Orlando Lomas Ramírez, Víctor Adrián Vera Minga, Anthony Brayan González Canchig, Danilo Javier Caiza Torres, Jefferson lván Alvarado Cerda, Georvi David Vega Jiménez y del Soldado Marlon Rodrigo Guamushig Reysancho.
«Once valientes militares que entregaron su vida en defensa del país»
como lo expresa la Presidencia de la República en su nota de condolencia en la que agrega: «Nuestras sentidas condolencias por la pérdida (…) Nos solidarizamos con sus familias; su dolor es el dolor de todo el país», como no puede ser de otra manera.
Revisando estas palabras, nos vienen a la mente varias expresiones que se estudiaba en cívica sobre el patriotismo. Una de ellas dice que «El patriotismo es un valor fundamental que representa el amor y la lealtad hacia el propio país, sus símbolos, cultura y ciudadanos. Se caracteriza por el orgullo, la devoción y el compromiso de contribuir al bienestar y progreso de la nación».
Profundizando un poco más, el valor del patriotismo se manifiesta en la honestidad para cumplir la promesa de defender a la Patria. Por lo que sorprende la hipótesis de que la información de alerta a los mafiosos sobre la incursión militar, habría salido desde la misma organización militar. Es decir, que existirían, si esto se comprueba, de miembros que no sólo irrespetan su propio juramento, sino que atentan en contra de sus compañeros de armas en una actitud totalmente cobarde.
Los once soldados mueren demostrando el sentido de pertenencia al cumplir una misión que representa el vínculo emocional con la tierra que lo vio nacer, con la historia del país, con su familia y con todos sus conciudadanos.
El soldado, además de amar su profesión, ama y respeta los símbolos patrios, la bandera, el himno nacional, es escudo. Y sobre estos elementos patrióticos se fundamenta su participación en la vida cívica en la que se traduce el cumplimiento de las leyes y el bienestar de la sociedad.
La defensa de los intereses nacionales al promover la soberanía nacional dentro y fuera de su territorio, es otro elemento a considerar. Y finalmente, como un mensaje para todos los ecuatorianos, la vida de los once soldados que ofrendaron su vida en la zona de Punino debería reflejar el patriotismo que tanto se necesita en todos los funcionarios públicos y en la ciudadanía en general para buscar las soluciones a los problemas nacionales, el fomento de la educación y en el desarrollo humano.
En resumen, el patriotismo de los once militares asesinados refleja el valor que debe inspirar a los todos los ciudadanos a amar y defender nuestro país, a participar activamente en su desarrollo y a construir una sociedad más justa y próspera para todos.
EDITORIAL DE 92.5 FOREVER RADIO
@925forever, MARTES 13 DE MAYO DE 2025
Por Washington Delgado L.
Aunque parezca absurdo: la minería ilegal tiene más oportunidades que la legal. Los once valientes militares asesinados en el Alto Punino ofrendaron su vida protegiendo a la Patria. Que su muerte no sea en vano. pic.twitter.com/WwdunXOV3x
— Washington Delgado L (@wedelgado) May 13, 2025

