Este 2 de abril, en el segundo día de la misión Artemis II, los cuatro astronautas continúan en una órbita terrestre alta, aún cerca de la Tierra mientras completan las últimas verificaciones antes de dirigirse hacia la Luna. La tripulación está conformada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes permanecen dentro de la cápsula Orion bajo la supervisión de la NASA.
Durante esta fase, la misión se centra en comprobaciones técnicas y preparación operativa. La nave se mantiene en una posición estratégica que permite revisar sistemas clave como navegación, comunicaciones y soporte vital. Estas tareas son fundamentales para asegurar que todo funcione correctamente antes de abandonar la órbita terrestre.
En la agenda del día, Wiseman y Glover iniciaron con ejercicios físicos para evaluar la respuesta del cuerpo en microgravedad. Este tipo de pruebas es esencial para futuras misiones de mayor duración. Mientras tanto, Koch y Hansen avanzan con tareas técnicas dentro de la cápsula, incluyendo la configuración de sistemas críticos.

Uno de los momentos más importantes de la jornada es la maniobra de inyección translunar, programada para ejecutarse más adelante. Este procedimiento consiste en un encendido de motores que permitirá a la nave salir de la órbita terrestre y colocarse en una trayectoria hacia la Luna.
Christina Koch tiene un rol clave en esta operación, ya que es la encargada de preparar y ejecutar esta maniobra. Por su parte, Jeremy Hansen colabora en la supervisión de sistemas y coordinación interna, asegurando que todos los parámetros se mantengan dentro de lo previsto.
Hasta ahora, la misión avanza según lo planificado, con cada actividad orientada a garantizar la seguridad y precisión del viaje. La cápsula Orion sigue orbitando la Tierra mientras se acerca el momento decisivo que marcará el inicio del trayecto lunar.

