La historia de Messi en Mundiales sumó otro capítulo gigante. Argentina debutó con victoria 3-0 ante Argelia en el Grupo J y el nombre propio volvió a ser el mismo de siempre: Lionel Messi. A los 38 años, en su sexta Copa del Mundo y en su partido número 200 con la camiseta argentina, el capitán marcó los tres goles del campeón vigente y volvió a cambiar el tono de la conversación mundialista.
El dato no es menor. Messi igualó a Miroslav Klose como máximo goleador histórico de los Mundiales masculinos, con 16 tantos, y lo hizo exactamente 20 años después de su primer gol en una Copa del Mundo. Aquel estreno goleador fue el 16 de junio de 2006, ante Serbia y Montenegro. Dos décadas más tarde, volvió a aparecer en una noche de debut, esta vez para sostener a una Argentina que empieza el torneo defendiendo la corona.
Un debut con triplete y mensaje de autoridad
Argentina no tuvo un estreno cualquiera. Venía con la obligación de confirmar que sigue siendo candidata y con el antecedente todavía fresco de Qatar, donde comenzó perdiendo ante Arabia Saudita antes de terminar levantando la Copa. Esta vez no hubo tropiezo: ganó, sostuvo el arco en cero y terminó con una actuación histórica de su capitán.
Messi abrió el camino, amplió la diferencia y completó el triplete antes de salir ovacionado. Fue su primer hat-trick en una Copa del Mundo y, además, lo convirtió en el jugador de mayor edad en lograr un triplete en la historia del torneo. Reuters también destacó que el argentino se convirtió en el primer futbolista masculino en competir en seis Mundiales.
La noche tuvo una carga simbólica fuerte. No fue solo un resultado. Fue una demostración de vigencia en el escenario donde más pesan los años, las piernas y la memoria. Messi llegó al torneo con dudas por una molestia muscular previa, pero ante Argelia jugó con comodidad, definió con precisión y volvió a marcar diferencias en el área.
Veinte años después del primer gol mundialista
El primer gol de Messi en una Copa del Mundo llegó en Alemania, en el triunfo 6-0 de Argentina ante Serbia y Montenegro. Tenía 18 años, ingresó desde el banco, asistió a Hernán Crespo y luego marcó. Era el inicio de una relación larga, difícil y finalmente gloriosa con la Selección.
Desde entonces, su recorrido pasó por seis torneos: Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y esta nueva edición en Norteamérica. En el medio hubo eliminaciones dolorosas, una final perdida ante Alemania, críticas constantes, renuncias, regresos y la consagración absoluta en Qatar.
El triunfo ante Argelia funciona como una continuidad de esa historia. Ya no aparece el Messi joven que buscaba ganarse un lugar. Tampoco el Messi cargado por la presión de una deuda colectiva. Aparece un capitán campeón, con el peso del legado resuelto, pero todavía con hambre competitiva.
Scaloni: “Hay que disfrutarlo”
Después del partido, Lionel Scaloni volvió a poner en palabras lo que Argentina vive cada vez que Messi rompe otro récord. El técnico aseguró que ya no le sorprenden las cosas “inexplicables” del capitán y pidió disfrutarlo mientras siga en cancha.
El entrenador también evitó caer en exceso de confianza. Recordó que el equipo debe seguir compitiendo con seriedad porque “cualquiera puede ganar” si Argentina se relaja. Para Scaloni, empezar con victoria fortalece, pero no asegura nada en un camino que recién empieza.
En otra lectura posterior al encuentro, el técnico valoró que el triunfo llegó por la genialidad de Messi, pero también por la capacidad colectiva para sufrir cuando Argelia intentó incomodar. El País recogió una frase clara del entrenador: “Fue un partido durísimo”.
Las lágrimas de Messi y una explicación personal
La imagen que también recorrió el mundo fue la de Messi emocionado tras su primer gol ante Argelia. El capitán argentino se secó las lágrimas con la camiseta y, después del partido, aclaró que ese momento no estaba relacionado directamente con el fútbol.
“Fue algo completamente ajeno al fútbol. Pasé días difíciles”, explicó Messi. Luego agradeció al grupo y a la delegación por acompañarlo y darle fuerza durante ese momento personal. La frase añadió una dimensión más humana a una noche que, por números, ya era histórica.
Ese detalle cambió el tono de la celebración. El triplete no fue solo una marca deportiva. También fue una descarga emocional. En un Mundial que probablemente representa uno de sus últimos grandes escenarios con Argentina, Messi volvió a mezclar récord, fútbol y sensibilidad.
De Paul y Mac Allister también lo elevaron
El vestuario argentino volvió a girar alrededor de su capitán. Rodrigo De Paul destacó que Messi sigue siendo una ventaja dentro del campo y un lujo fuera de él, por la manera en que conduce al grupo. Alexis Mac Allister, por su parte, resumió la noche con una frase sencilla: Argentina tiene “al mejor del mundo”.
Más allá de los elogios, los jugadores también marcaron un punto importante: Argentina ganó bien, pero todavía debe mejorar. Ese equilibrio es parte del sello de Scaloni. Celebrar el debut, valorar a Messi, pero no perder de vista que el torneo apenas empieza.
Argentina mantiene una base importante del equipo campeón en Qatar. Esa continuidad le da oficio, memoria competitiva y una estructura reconocible. Sin embargo, el desafío ahora es distinto: ya no busca conquistar el mundo por primera vez en décadas, sino defender lo conseguido.
Messi iguala a Klose y vuelve a mirar la historia de frente
Con sus tres goles ante Argelia, Messi llegó a 16 tantos en Copas del Mundo e igualó el récord histórico de Miroslav Klose. La cifra lo coloca en la cima de una lista reservada para goleadores de época. Hasta antes del debut, estaba detrás del alemán; después del triplete, comparte el primer lugar.
También alcanzó una marca de longevidad única: seis participaciones mundialistas. Ese dato explica mejor que cualquier adjetivo la dimensión de su carrera. No se trata solo de haber llegado, sino de seguir siendo decisivo después de dos décadas.
El récord queda ahora abierto. Argentina todavía tiene partidos por delante en el Grupo J, y Messi puede quedar solo como máximo goleador histórico si vuelve a marcar. La próxima parada será ante Austria, el 22 de junio, en Arlington, Texas.
Argentina lidera y cambia el clima del grupo
El 3-0 ante Argelia deja a Argentina en una posición fuerte dentro del Grupo J. El campeón vigente arrancó con diferencia de gol positiva, confianza renovada y una actuación que marca territorio frente a sus próximos rivales.
El triunfo también evita los fantasmas de otros estrenos. En Rusia 2018, Argentina comenzó con empate ante Islandia. En Qatar 2022, perdió ante Arabia Saudita. Esta vez, la historia empezó con autoridad, aunque Scaloni ya dejó claro que no quiere relajación.
El rendimiento ante Argelia no fue perfecto, pero sí contundente. Argentina encontró respuestas en su figura, controló el resultado y cerró una noche que mezcla actualidad con memoria. En un Mundial largo, empezar así vale más que tres puntos: instala un mensaje.
Una noticia que ya no parece tener final
La carrera mundialista de Messi parecía haber encontrado su cierre perfecto en Qatar. Pero el fútbol volvió a darle una página más. Y no fue una página menor: sexto Mundial, partido 200 con Argentina, triplete, récord igualado y victoria en el debut.
Por eso, hablar de Messi en Mundiales ya no es solo hablar de estadísticas. Es hablar de una historia que se sigue escribiendo cuando muchos creían que ya estaba completa. Veinte años después de su primer gol, Messi volvió a anotar en una Copa del Mundo. No una vez. Tres.
Argentina empezó ganando. Messi empezó haciendo historia. Y el Mundial volvió a confirmar algo que parece repetido, pero sigue siendo noticia: mientras el 10 esté en la cancha, todavía puede pasar algo irrepetible.





















