Paredes y el sueño xeneize volvió a instalarse en Boca Juniors en un momento de euforia deportiva. Después del triunfo 2-0 en el Superclásico y el regreso asegurado a la Copa Libertadores, el capitán habló con naturalidad sobre la posibilidad de sumar a dos figuras mundiales: Paulo Dybala como prioridad y Neymar como una ilusión que no se apaga. Sus declaraciones encendieron a la hinchada y reactivaron un debate que parecía dormido.
La versión 2025 de Boca vive confianza plena. El equipo compite, gana y proyecta un mercado de pases que podría marcar época, aunque también enfrenta realidades contractuales complejas. Aun así, el mensaje de Paredes abrió la puerta a un escenario cargado de expectativas.
Paredes y el sueño xeneize apunta primero a Paulo Dybala
Leandro Paredes no esquivó el tema. Cuando le preguntaron por Paulo Dybala, habló de jerarquía, de conexión futbolística y de un deseo compartido desde hace años. “Tener un jugador como Paulo sería espectacular”, afirmó. Su declaración no quedó ahí. Agregó que lo esperarán “con ilusión intacta”, palabras que recorrieron Boca en minutos.
La ilusión creció todavía más cuando el padre del mediocampista reveló una conversación entre ambos futbolistas. “Sé que Paulo quiere venir. Tiene corazoncito de Boca”, declaró, impulsando a los hinchas a soñar. La frase no cayó en saco roto porque el vínculo afectivo entre Dybala y Boca es conocido desde su adolescencia.
Sin embargo, la situación tiene un límite claro: Dybala renovó con Roma hasta 2026. Por ello, Boca deberá negociar con el club italiano, lo que no será sencillo, o esperar su salida libre en junio. Aun así, el mensaje de Paredes instaló que la historia no está cerrada.
El contexto contractual de Dybala obliga a Boca a planificar con paciencia
Si Boca quiere a Dybala ahora, el desafío es económico. Roma no tiene intención inmediata de desprenderse del argentino. Además, su cláusula de salida para clubes no italianos es alta. En consecuencia, Boca deberá evaluar si apuesta por una negociación compleja o si trabaja un proyecto a mediano plazo esperando su liberación contractual.
Por otro lado, la elección personal será clave. Dybala ha dicho en varias ocasiones que mira con cariño al Xeneize. Sin embargo, también valora la estabilidad europea. Ese cruce entre afecto e infraestructura deportiva definirá el escenario.
Mientras tanto, Boca aprovecha el envión emocional. El Superclásico ganado y la clasificación a Libertadores ofrecen un contexto ideal para seducir figuras. La palabra de Paredes, como capitán, no es casual: abre la conversación en el momento justo.

Paredes y el sueño xeneize incluye un guiño inesperado hacia Neymar
La otra bomba llegó cuando le preguntaron por Neymar. Paredes, amigo del brasileño tras sus años en PSG, respondió con una mezcla de respeto y picardía: “Es mi amigo… lo esperamos si quiere, ja”. La frase, más liviana que la de Dybala, igual encendió rumores.
En Boca saben que la llegada de Neymar es un escenario lejano. Aun así, Paredes dejó claro que no le cerraría la puerta a un refuerzo histórico. Además, la relación personal entre ambos es real y ha sido visible en redes sociales, algo que amplifica cualquier guiño.
A nivel deportivo, Boca vive un momento atractivo para figuras de peso. Sin embargo, el nivel salarial de Neymar hace que la opción se lea más como ilusión que como objetivo inmediato. Aun así, en el mundo Boca las historias imposibles suelen tocar la puerta.




















