El primer ministro senegalés, Ousmane Sonko, y su homólogo marroquí, Aziz Ajanuch, confirmaron el 25 de enero de 2026 en Rabat que los incidentes ocurridos en la final de la Copa de África del pasado 18 de enero han quedado oficialmente resueltos. Durante la 15ª edición de la Gran Comisión Mixta de Cooperación Marruecos-Senegal, ambos líderes reafirmaron la solidez de sus relaciones bilaterales y pusieron fin a las tensiones generadas por los disturbios y polémicas que marcaron el encuentro.
Un partido marcado por la controversia
La final de la Copa Africana de Naciones entre Senegal y Marruecos no estuvo exenta de incidentes. La tensión creció a lo largo del partido, especialmente con la protesta de los jugadores senegaleses y la violencia de los aficionados, lo que resultó en la retirada temporal de gran parte de la plantilla de Senegal. Además, el comportamiento poco usual del equipo marroquí, como el intento de quitar la toalla del portero senegalés, alimentó las controversias. A esto se sumaron los comentarios en redes sociales entre aficionados de ambos países.
La postura de los primeros ministros de Senegal y Marruecos
Durante la reunión en Rabat, Ousmane Sonko y Aziz Ajanuch enfatizaron que la pasión por el fútbol no debe afectar las relaciones diplomáticas entre los países. Sonko subrayó que los incidentes fueron un producto del fervor deportivo, pero no debían exagerarse ni empañar los vínculos históricos y estratégicos entre ambas naciones. Además, ambos mandatarios reafirmaron el compromiso de fortalecer la cooperación bilateral en áreas como educación, negocios y cultura, con la firma de 17 acuerdos durante la Gran Comisión Mixta.
El deporte como herramienta de desarrollo y unidad
Ambos gobiernos coincidieron en el papel crucial que desempeña el deporte como mecanismo de unión y comunicación entre culturas. Aziz Ajanuch destacó la importancia de aprovechar los grandes eventos deportivos para fortalecer la posición colectiva de África en el escenario mundial. También se mencionó que el Mundial 2030, organizado por Marruecos, España y Portugal, será una oportunidad única para proyectar la imagen del continente africano en el mundo.




















