Entrega de viviendas impulsa el desarrollo social en Guayaquil
El Gobierno Nacional continúa fortaleciendo su política de vivienda con la entrega de nuevas casas en la urbanización Terrenova, ubicada en la vía a Daule, en Guayaquil. Durante la jornada, el presidente Daniel Noboa lideró la entrega de nueve viviendas como parte de los programas Credicasa y Miti-Miti, enfocados en facilitar el acceso a hogares dignos para familias ecuatorianas.
El evento contó con la presencia de autoridades y beneficiarios, quienes recibieron las llaves de sus nuevos hogares en un acto que refleja el compromiso estatal con la reducción del déficit habitacional. Entre los casos destacados se encuentra el de una familia proveniente de Durán, que ahora accede a una vivienda propia, mejorando significativamente su calidad de vida.
Programas Credicasa y Miti-Miti amplían oportunidades
Uno de los pilares de esta estrategia es el programa Credicasa, que ofrece créditos hipotecarios con una tasa de interés preferencial del 2,99 %, considerada la más baja del país. Este beneficio está dirigido a afiliados y jubilados, permitiéndoles acceder a financiamiento de hasta $65.000 para adquirir viviendas con avalúo accesible.
Por otro lado, el plan Miti-Miti complementa esta oferta al incluir subsidios estatales que reducen el costo de las cuotas mensuales. Con tasas cercanas al 4,87 % y 4,99 %, este programa está diseñado para personas que no califican a subsidios totales, pero requieren apoyo para completar el financiamiento de su vivienda.
Flexibilización de requisitos para mayor acceso
El Gobierno ha anunciado ajustes clave para ampliar la cobertura de estos programas habitacionales. Entre ellos, destaca la flexibilización de trámites y la inclusión del denominado segmento dos, compuesto por ciudadanos que enfrentan dificultades económicas para cubrir el costo total de una vivienda, pero que no califican para subsidios completos.
Estas modificaciones permitirán que más ecuatorianos accedan a bonos y financiamiento, reduciendo las barreras de entrada al sistema de vivienda social. Además, se promueve el acceso a créditos a través de instituciones como el Biess, facilitando condiciones más accesibles para miles de familias.
Inversión, incentivos y proyección nacional
El impulso a la vivienda no solo se limita a la entrega directa de casas, sino también a la generación de incentivos para el sector privado. Entre ellos, se incluyen beneficios tributarios como la reducción de hasta el 30 % del impuesto a la renta, así como mecanismos para promover la participación de empresas constructoras en proyectos de interés social.
A escala nacional, el Gobierno ha intensificado sus esfuerzos para disminuir el déficit habitacional, que supera las 700.000 viviendas. Con miles de soluciones entregadas en distintas provincias, se consolida una estrategia integral que combina subsidios, financiamiento accesible y participación público-privada.
Asimismo, se evalúa la implementación de viviendas prefabricadas, lo que permitiría acelerar los tiempos de construcción y ampliar el alcance de los programas en zonas de alta demanda.




















